Mascarilla capilar de avena, quinoa y lino para cabello seco, débil o dañado

El cabello seco es un problema con el que es difícil lidiar, se puede volver un gran inconveniente si además se te forman nudos y tirones muy densos. Pero, afortunadamente, yo tengo a mi disposición muchos y muy buenos aceites e ingredientes que nos ayudan a hidratarlo y nutrirlo un poco mejor así que paso a enseñaros una mascarilla muy sencilla y útil para estos casos!! Es una mascarilla muy hidratante y que ayudará a suavizar el pelo. Os cuento primero los beneficios de cada ingrediente y después pasamos a receta y el paso a paso.

  • Avena. Aporta hidratación, suavidad y brillo hasta a los cabellos más apagados. Tiene la capacidad de fortalecer el cabello y nutrir en profundidad la fibra capilar. Es rica en proteínas, vitaminas y oligoelementos como el silicio y el potasio.
  • Quinoa. Es la mejor proteína que se podría encontrar para nuestro cabello!! Le aporta minerales como el fósforo, potasio y magnesio y contiene casi un 15% de aminoácidos. Proporciona una gran hidratación que es capaz de reparar las puntas estropeadas. Además, promueve el crecimiento del cabello, haciendo que este nazca más fuerte y sano.
  • Semillas de lino. Son ricas en ácidos grasos y constituyen la mayor fuente vegetal de ácidos grasos omega 3. Cuenta con cantidades significativas de vitaminas del grupo E y B: la vitamina E actúa como un antioxidante capaz de revertir los daños causados por el ambiente y estimula la regeneración; y por su parte, la vitamina B es buena para el sistema nervioso y circulatorio, por lo que la linaza es adecuada para cuidar de la salud de la piel y, especialmente, del cabello, al cual fortalece, nutre y lo deja brillante. Además, la linaza ayuda a hidratar el cabello, evitar la caída y favorecer su crecimiento.
  • Cebolla. La cebolla promueve el crecimiento del cabello haciendo que salga más sano ya que mejora la circulación sanguínea. Elimina hongos y bacterias que impiden el correcto crecimiento del cabello, aportándole fuerza y previniendo así su rotura. Además, nutre en profundidad y le da brillo al cabello. No te preocupes: su olor no se va a quedar fijado en tu pelo!!
  • Aceite de coco. Otorga mucha vitalidad que además ayuda a que el pelo nazca más sano y fuerte. Al ser más ligero que otros aceites, penetra en profundidad hasta la fibra capilar, aportando las proteínas necesarias para nutrirlo y repararlo.
  • opcional: vinagre o limón. Ambos ingredientes, al tener un pH tan ácido hacen que se cierre la fibra capilar, además de aportar brillo y suavidad al pelo. Al igual que ocurre con la cebolla, no va a quedarse su olor en el pelo.

 

Vamos con la receta y el paso a paso!!

500ml de agua

1 cucharada de copos de avena

1 cucharada de quinoa (yo le puse tricolor como verás en la foto, pero cualquiera vale)

1/2 cucharada de semillas de lino

1 cucharada de aceite de coco virgen bio

1/4 de cebolla mediana o pequeña

*opcional: un chorrito de vinagre o limón

  1. Calienta el agua hasta que llegue a hervir y después echa la avena, quinoa y lino. Apaga el fuego, añade la cebolla y deja reposar la mezcla 20 minutos. También puedes calentar el agua en el microondas y seguir el mismo proceso!!
  2. Una vez haya reposado, déjala enfriar hasta que esté tibia (pues las vamos a triturar y no queremos que nos salpique cuando esté hirviendo!). Antes de hacerlo, añádele la cucharada de aceite de coco y remueve.
  3. Tritura la mezcla y vuelve a calentarla o a meterla en el microondas. No hace falta que hierva pero asegúrate de que está bien caliente.
  4. Vuelve a dejarlo reposar y a continuación añade si quieres el chorro de vinagre o limón. img_20170605_144654.jpg
  5. Lo ideal es colarlo, no es necesario pero te recomiendo que lo hagas, ya que si no se quedarán todos los trocitos en tu pelo y en el peine. Eso sí, deberás armarte de paciencia!! Si quieres, puedes hacerlo cuando aún esté caliente para que los mucílagos de las semillas de lino no espesen demasiado y el colador pueda separar correctamente el líquido de los sólidos.
  6. Voilà!! Aplícalo en el cabello seco y deja actuar entre media y una hora (también puedes dejarlo menos tiempo, pero como mínimo 15 o 20 minutos).
  7. Lava tu pelo con normalidad, o si lo prefieres, puedes aplicar la mascarilla después del champú.
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(Se me han colado algunos grumitos porque el colador estaba roto)

Mirad qué textura tiene!!!

Si te sale demasiada cantidad, puedes guardarla en la nevera unos días y usarla de nuevo cuando vayas a lavarte el pelo. Notarás la diferencia con el paso del tiempo!

Ah..!! Y cuando cueles la mezcla, no tires los cereales!! Añade más agua y vuelve a calentarlo, te servirá para hacer más cantidad; recuerda que puedes conservarlo unos días en la nevera.

Puedes hacerla por ejemplo 1 vez al mes, o mes y medio, y utilizar toda la cantidad que te salga en varios lavados. Te encantarán los resultados!

Antes de terminar el post, me gustaría añadir que estos ingredientes también son excelentes para evitar la descamación del cuero cabelludo y ayuda a prevenir la aparición de caspa.

 

Animaos a probarla y contadme 🙂 Nos vemos!

Jabón de avena y miel

En los últimos años, la avena ha ido ganando popularidad y actualmente se le considera como una de los mejores remedios naturales para diversos problemas: eccema, psoriasis, acné, irritaciones…
Si junto a la avena le añadimos miel, el remedio natural y ancestral por excelencia, ¿qué obtenemos? Pues una maravilla de jabón como este.
Perfumado con aceite esencial de ylang-ylang; que es un excelente relajante y calmante, este jabón es la mejor opción para tratar pieles secas y con problemas.
La avena es eficaz desde el acné (eliminando células muertas e impurezas) hasta problemas de irritaciones gracias a su gran acción calmante. Es sobre todo ideal para pieles sensibles y resecas. Rica e proteínas, mantiene intacta la estructura celular. Tiene un gran efecto limpiador que ayuda a hidratar y suavizar la piel, a la vez que reduce las inflamaciones.
La miel es calmante, cicatrizante, humectante y nutritiva. Además posee propiedades antibacterianas, lo que ayuda a reducir el acné. Al ser desinfectante, ayuda a restablecer el equilibrio de la piel ante la aparición de pequeñas heridas o infecciones. Al ser humectante, atrae y retiene la humedad en la piel, por lo que hace que esta se mantenga joven, suave, luminosa y llena de vitalidad.
Estos dos ingredientes juntos aportan luminosidad, ayudan a limpiar los poros y a activar la renovación celular.
Al llevar aceite de oliva como todos mis jabones, es un perfecto antioxidante de la piel, con lo que ayuda a reducir las arrugas. Pronto haré una entrada en la que hable de los beneficios de los aceites base en los jabones.
602g aceite de orujo de oliva
103g aceite de coco
33g manteca de karité
96g sosa cáustica >96% pureza
227g leche de avena congelada
1 cucharada de miel (pura, no de supermercado) en la traza