Jabón de plátano

En esta ocasión, se trata de un jabón de plátano. Como todos los jabones de frutas, gracias al azúcar que estas contienen, obtenemos un jabón muy cremoso y que produce una espuma muy suave.
Además, el plátano nos proporciona un gran contenido en vitaminas (A, C, B1, B2 y E), y minerales (zinc, fósforo, hierro, magnesio, calcio y selenio).
También contiene antioxidantes que regeneran la piel, protegen de agentes externos y previenen el envejecimiento.
Con este jabón puedes minimizar ciertas afecciones como alergias, enrojecimientos, hematomas, psoriasis, verrugas, contusiones, acné, erupciones, picaduras de animales e inflamaciones.
Al ser tan rico en nutrientes, hidrata en profundidad y deja un tacto muy suave en nuestra piel.
La receta:
602g aceite de orujo de oliva
103g aceite de coco
33g manteca de karité
96g sosa cáustica <96% pureza
227g agua (para esta parte, trituramos dos plátanos maduros pequeños o uno grande y los congelamos. Una vez congelado, lo pesamos y añadimos la cantidad restante de agua para obtener los 227 g.)